La respuesta es sí, pero no en su totalidad. La ley establece que un trabajador autónomo que realice su actividad desde casa tendrá derecho a un 30% de deducción de los gastos de suministros de agua, luz, electricidad y telefonía. Por ejemplo un ingeniero que tenga un domicilio de 100m2 y utilice 20m2 como despacho para su actividad profesional, podrá desgravarse el 30% de esa proporción, es decir el porcentaje se reduciría hasta un 6%.

Asimismo para poder deducirse dichos gastos hay que cumplir una serie de requisitos:

a)      Debe tratarse de un gasto vinculado a nuestra actividad económica.
b)      Que el gasto esté documentado en factura.
c)       Por último el gasto debe estar registrado correctamente en la contabilidad del autónomo.
Aparte de estos gastos,  un trabajador autónomo que trabaje desde casa podrá deducirse todo lo que esté relacionado con su actividad, como por ejemplo, servicios de asesoría, mantenimiento de su ordenador o material de oficina que utilice. En estos supuestos no sería aplicable el 30%, sino que podría deducirse la totalidad del importe.

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